Tardígrados, su "bandera" es la expansión y resistencia

No cabe duda que los tardígrados, mejor conocidos como osos de agua, son los seres vivos más sorprendentes del planeta no solo por su forma. De menos de un milímetro habitan en musgos, líquenes y hojarasca húmeda de prácticamente todo el planeta. A simple vista parecen un cruce entre un osito regordete y una oruga arrugada, con patas terminadas en garras que les dan un andar lento y fascinante.

Pertenecen al reino animal y se estima existen desde hace 500 millones de años, lo que lleva a pensar que han sobrevivido al menos a cinco extinciones masivas. Se alimentan de fluidos de plantas y viven de forma activa entre dos y tres años en condiciones normales.

Son los seres más resistentes debido a su capacidad de entrar en un estado de criptobiosis en el que donde se deshidratan casi por completo, retraen sus patas y reducen su metabolismo al 0.01 % lo que les hace tolerar temperaturas extremas que van desde menos 272 grados centígrados hasta 150 grados centígrados. Se adaptan a presiones seis veces mayores que las del fondo de la fosa de las Marianas, radiación miles de veces superior a la letal para los humanos, el vacío absoluto del espacio y hasta tres décadas sin agua, ni alimento.

En 2007, tardígrados enviados al espacio exterior sobrevivieron al vacío y a la radiación solar, y volvieron a la vida al rehidratarlos en la Tierra. Son auténticos superhéroes microscópicos que nos recuerdan lo asombrosa que puede ser la vida. Son más resistentes que las cucarachas e incluso más sorprendentes que los pulpos en cuanto organismo complejos.

Los tardígrados pueden reproducirse de dos formas: de manera asexual por partenogénesis o sexual, con machos y hembras, y ponen entre 1 y 30 huevos que eclosionan como mini adultos. Esta flexibilidad les ayuda a colonizar cualquier lugar húmedo rápidamente.

Se han descrito variedades endémicas en regiones muy específicas, como en la Isla de Pascua en Chile, Australia, Argentina, México o la Antártida. El aislamiento geográfico de sus micros hábitats húmedos favorece que evolucionen características únicas, haciendo de los “osos de agua” un grupo fascinante también desde el punto de vista de la biodiversidad regional.

Se tienen documentadas 1488 variedades de tardígrados hasta 2026 que se encuentran organizados en alrededor de 160 géneros y 36 familias. A pesar de su tamaño microscópico, esta diversidad demuestra que los “osos de agua” han conquistado prácticamente todos los rincones húmedos del planeta, desde el Ártico hasta los desiertos y el fondo del mar.

Descubren nueva especie en México
Desde la Universidad Nacional Autónoma de México, Francisco Armendáriz Toledano, investigador del Instituto de Biología contribuye en la identificación de una especie en particular con poros similares a estrellas. Fue localizada en el volcán Iztaccíhuatl.

El científico participa en un proyecto sobre los tardígrados, considerados los constructores de suelo, que se efectuó en el lugar en colaboración con Alba Dueñas-Cedillo, Jazmín García Román y Rodolfo J. Cancino-López, de la Universidad Autónoma de Nuevo León; así como Enrico Alejandro Ruiz, del Instituto Politécnico Nacional. 

En entrevista, el universitario explicó que la especie nombrada como “Minibiotus citlalium” lleva el nombre náhuatl citlati, que significa estrella. En su exterior presenta suajes o “adornos” de este astro.

El también presidente de la Sociedad Mexicana de Zoología detalló: esta especie fue encontrada en el Iztaccíhuatl, y también se han ubicado en el Ajusco; las montañas tienen un origen geológico similar, pero separadas por planicies, lo cual refiere procesos históricos importantes.

Se pensaba que los tardígrados, mejor conocidos como osos de agua, estaban en cualquier lugar y que solamente los microhábitats los filtran, es decir, se creía que eran cosmopolitas. En la “Mujer dormida” se documenta que esta idea no es cierta y que el ambiente es un factor esencial para su presencia, precisó el especialista de la Colección Nacional de Insectos del IB.

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