Los hombres y las mujeres escuchan diferente.

El sentido del oído varía en funcionamiento y también en vulnerabilidad en hombres y mujeres marcando una diferencia más entre ambos sexos. Al respecto, vale mencionar, que la pérdida de audición es un problema que se incrementó a partir de los años setenta, a consecuencia de un mundo cada vez más ruidoso plagado de aparatos de sonido, sirenas, motocicletas, etcétera. Todo derivado de la tecnología y el crecimiento de la población.

La mayoría de las personas, por herencia genética, está predispuesta a la pérdida auditiva que puede comenzar incluso desde los 15 años y se acentúa con la falta de aseo y exposición al ruido. Son varios los factores que inciden en la capacidad de oír, por lo que es recomendable asistir con un especialista de manera regular. La sordera, incluso, puede ser síntoma de tumores, infecciones u otras enfermedades.

Independientemente de las agresiones al sentido del oído, parece ser que el pertenecer al sexo masculino o femenino afecta de manera diferente la calidad auditiva. De acuerdo a estudios científicos el deterioro auditivo sobre todo en las frecuencias altas, por lo regular, inicia en los hombres a los 30 años y en las mujeres a los 50. Sin embargo, el sexo femenino a esa edad tiene menos capacidad que el masculino respecto a las frecuencias bajas. En este punto la sexualidad también marca una diferencia.

Es sabido que la mayoría de las mujeres tiene gran habilidad para escuchar dos cosas al mismo tiempo. Lo anterior es cierto si se considera que los hombres, además del prematuro daño auditivo, al acercarse a los 35 años presentan una baja en la capacidad de interacción entre el hemisferio izquierdo y el derecho de su cerebro.

El daño biológico del sistema del oído bien podría compararse con el que presenta un lector láser o una aguja de diamante ya que al igual que esos dispositivos tecnológicos cumple una función, traducir impulsos en sonido o algo que pueda interpretarse como tal. El uso y el tiempo deterioran esos aparatos y luego no pueden realizar sus tareas de manera óptima. El cerebro es desde luego el receptor de los impulsos emitidos por el sentido del oído.

Las células sensoriales que constituyen parte importante del sentido del oído están dispuestas ordenadamente desde las frecuencias bajas a las altas cual fueran las cuerdas de un piano y se encuentran dentro de un compartimento, parte del sistema auditivo que conecta con un nervio que llega hasta el cerebro. La vibración a la que son sometidas con el ruido externo puede destruirlas gradualmente, pues al momento de la evolución el sentido del oído no se concibió para percibir el alto volumen de los productos de la sociedad moderna.


La mayor sensibilidad auditiva de las mujeres (Notas del editor en 2025)
Un estudio publicado en la revista ‘Nature Scientifics Reports’ ha concluido que las mujeres oyen más y mejor que los hombres. Este hallazgo confirma la mayor sensibilidad auditiva de las féminas, que se ha demostrado además en todas las franjas de edad e independientemente del idioma o la región de procedencia.
Un estudio sobre el umbral auditivo de hombres y mujeres

Este estudio ha sido coordinado por la doctora Patricia Balaresque desde el Centre de Recherche en Biodiversité et Environnement (CRBE) de Toulouse, en Francia. Su equipo analizó los umbrales de audición de más de 400 personas procedentes de 13 poblaciones repartidas por cuatro continentes. Las pruebas realizadas se basaron en la medición de las emisiones otoacústicas transitorias (TEOAE), que reflejan cómo responde la cóclea a distintos estímulos sonoros. Los resultados confirmaron la premisa de la investigación: las mujeres, en todos los grupos estudiados, mostraron una sensibilidad auditiva superior a la de los hombres. En cifras: dos decibelios de diferencia. De hecho, los propios investigadores reconocen que les sorprendió la “contundencia” de estos resultados, pues la citada ventaja auditiva se confirmó con independencia e la edad, el idioma o la región de procedencia.
El sexo biológico marca la diferencia en la audición

El estudio publicado en Nature confirma que el sexo biológico es el factor diferencial y de más peso respecto a la sensibilidad auditiva. Aunque otras variables como la edad o incluso el oído dominante influyen, el elemento clave es si eres hombre o mujer. Los investigadores creen que esta diferenciación principal podría tener su origen en la exposición hormonal durante el desarrollo fetal o en pequeñas variaciones estructurales del oído interno.

El entorno también influye en la sensibilidad auditiva
Esta investigación también ha permitido constatar la importancia del entorno respecto al entorno auditivo: el lugar donde vivimos influye por tanto en nuestra capacidad auditiva. De esta forma, el estudio señala que las personas que viven en zonas de selva mostraron una capacidad auditiva más desarrollada, quizá -es una hipótesis- como respuesta a un ecosistema con mayor número de sonidos de origen natural y donde la atención auditiva puede ser clave para la supervivencia. Quienes residen en altitudes elevadas fueron quienes registraron una audición menos aguda. El motivo podría ser en este caso la presión atmosférica, la altitud y también la menor presencia de estímulos sonoros.

También los investigadores observaron que las personas que viven en zonas urbana, básicamente en ciudades, mostraron mayor sensibilidad a las frecuencias altas. El tráfico -principal agente de la contaminación acústica– podría ser la razón. (Texto Gilberto Quiroz) (MYT Sexualidad)

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